La espada de Charlie Munger: Sabiduría pura… (Parte VI)

Continuamos con la última entrega de la traducción libre y completa del discurso de Graduación en la Escuela de Leyes de la Universidad de California del Sur, que ofreció Charlie Munger el 13 de Mayo del 2007.

“Otra cosa que encontré es que un intenso interés en un tema es indispensable, si realmente quieres destacarte en él. Puedo forzarme a mí mismo a ser bastante bueno en un montón de cosas, pero no puedo ser realmente bueno en algo a menos que tenga un intenso interés en eso. De manera que, en cierto modo, deberán seguirme en esto. En la medida que sea posible, déjense llevar a algo en lo que tengan un intenso interés.

Otra cosa que deberán tener, por supuesto, es mucha asiduidad (“assiduity”). Me gusta esta palabra por lo que significa: ¨sentate sobre tu trasero (“ass”), hasta que lo hagas¨. Dos socios que elegí por un pequeño período de mi vida tenían una regla cuando formaron un equipo de diseño y ejecución para la industria de la construcción. Se sentaron y dijeron, en un equipo de dos personas, dividamos todo en forma igualitaria, bajo está la regla: si en algún momento estamos retrasados respecto a nuestras entregas a otras personas, ambos trabajaremos 14 horas por día hasta ponernos al día. No hace falta decir que esa firma jamás fracasó. Ambos murieron muy ricos. Es una idea tan simple…

Una cosa adicional, por supuesto, es que la vida incluirá terribles desgracias en ella, horribles desgracias, injustas desgracias. Y algunos se recuperarán y otros no. Y acá es donde creo que la actitud de Epicteto es la mejor. Epicteto dijo que cada oportunidad malograda en la vida fue una oportunidad para comportarse correctamente, cada oportunidad malograda en la vida fue una oportunidad para aprender algo, y que es el deber de uno no caer en la auto-lástima, sino utilizar la terrible desgracia de una manera constructiva. Esta es una excelente idea. Deben recordar el epitafio que Epícteto dejó para sí mismo: “Aquí yace Epícteto, un esclavo, un mutilado en el cuerpo, un mendigo sumido en la pobreza, y el favorito de los inmortales.

Tengo una idea final porque estoy totalmente a favor de la prudencia, al igual que del oportunismo. Mi abuelo, el Juez Munger, que gracias a su vida austera a lo largo de su vida dejó, al morir, en confortable situación a mi abuela (no había en aquél entonces pensiones para Jueces Federales), salvó el Banco de mi tío de la quiebra cubriendo con sus fondos la deuda incobrable del mismo.

Cuando en la escuela me cruce con el poema de Housman lo recordé inmediatamente:

“Los pensamientos de los demás

Era livianos y efímeros

Acerca de encuentros de amantes

O de fama y suerte.

Los míos eran sobre los problemas

Y los míos eran estables,

Por lo cual estuve preparado

Cuando los problemas arribaron.”

Podrán decir, “Quién quiere atravesar la vida anticipando problemas?” Bueno, yo lo hice. Toda mi vida fui tratando de anticipar los problemas. Y acá estoy, transcurriendo mi año 84 y como Epícteto. Tuve una vida favorecida. No me hizo infelíz anticipar los problemas todo el tiempo y estar preparado para poder afrontarlos a su llegada. No me hizo daño para nada. De hecho me ayudó.

La última idea que quiero darles… es que esta no es la mejor forma que una civilización puede alcanzar. La forma más alta que una civilización puede alcanzar es una red invisible de confianza merecida. No demasiado procedimiento, sólo gente confiable confiando correctamente uno de otro. Esta es la forma en que funciona una Sala de Operaciones en la Clínica Mayo. Por lo que nunca lo olviden, cuando sean abogados, que serán premiados por vender este producto, pero no tienen por que comprarlo. Lo que desearán en su propia vida es una invisible red de merecida confianza. Y si su propuesta matrimonial es un contrato de 47 páginas, les sugiero que no se metan en eso.

Bueno. Esto es suficiente por una graduación. Espero que lo que rumia un hombre viejo pueda ser de vuestra utilidad. Al final soy como un viejo guerrero peregrino que lucha por la verdad y el progreso.”

Dejo mi espada a quien sea capaz de empuñarla.”

4 comentarios to “La espada de Charlie Munger: Sabiduría pura… (Parte VI)”

  1. oscar perez Says:

    buen dia no eneucntro su traduccion del discruso de charlie mungen solo hay la primera y ultima parte ser que ud me la puede facilitar a mi correo o indicarme donde la puedo conseguir
    le agradeceria mucho

    muhas gracias

  2. freedombanker Says:

    Hola Oscar,

    Gracias por tu comentario.

    En el blog está la traducción completa.

    Si ponés en la función de búsqueda “Charlie Munger” te saldrán los 6 trozos traducidos de su discurso.

    Saludos cordiales.

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