26 Feb 10: Mr.Market nos pone a prueba

Ayer, en nuestra entrada “after-market”, compartimos la irracionalidad (interesante, pero irracional al fin) de una jornada donde en los primeros 15-30 minutos se desplomó todo, para terminar cerrando con una baja apenas significativa.

Con un Mr.Market confundido, que intenta (en vano) aguzar sus sentidos para detectar las consecuencias de tanto dato contradictorio, traders e inversores ven puestas a prueba sus capacidades y habilidades.

Difícil es, sin dudas, poder anticipar movimientos, cuando desaparecen las tendencias, y los ánimos fluctúan intra-day.

Y si se sostiene la imposibilidad de hacerlo en entornos más o menos normales (Sí. Yo lo sostengo. Al menos, de poderse hacer con consistencia, como para mantener la expectativa de desarrollar una actividad con un enfoque racional de negocios), que habrá de esperarse en situaciones de caos, donde la confusión prevalece.

Por supuesto, y en esto no deja de haber una gran similitud con el ámbito caótico por excelencia – la vida misma, aparecen siempre los que intentan vender soluciones mágicas y ordenadas.

Son los vendedores de picos y palas de siempre. Qué el oro lo busque otro ! Total , ellos se enriquecen vendiendo las herramientas, sin importar los resultados.

Más aún. Dentro de estas legiones de astutos comerciantes siempre hay un grupo más astuto aún. Los que venden lo “intangible”: El mapa. La estrategia. O los procesos.

Costos de producción casi cero. Fácil distribución, y susceptibles de buenos “ganchos” marketineros, estos “productos” pululan hoy, como lo hicieron hace cientos de años. Y, como entonces, si lo vendido no conduce a nada, siempre se puede aducir que el comprador de tan valiosa mercadería no la ha usado bien, o no la ha comprendido (esto último mejor aún, ya que deja al comprador en un nivel de tonto, que ni siquiera está preparado aún para saber QUÉ busca…).

Lo cierto es que no hay nada ni nadie a quien culpar.

Somos nosotros los que consumimos esta basura. Los que, ansiosos por los resultados e inseguros de nuestras capacidades, nos convencemos que excavar con la mejor pala de titanio es imprescindible, y que si no tamizamos por medio de un equipo de ultrasonido no encontraremos nada.

Así vamos acumulando miles de libros, CD´s, seminarios, cursos, horas de coaching, y, sobre todo, listas y listas de lo que se debe hacer, lo que no se debe hacer, y lo que hacer cuando no se sabe si se debe o no se debe hacer.

Podemos acumular (doy fé) cuartos enteros con estas panaceas, aliviados porque en el momento adecuado nos abrirán las puertas de los grandes misterios.

Y, como si fuera poco, creemos que el tiempo juega en nuestro favor. Y vamos postergando nuestra acción hasta que tengamos el “know-how” suficiente (léase la basura suficiente que, en nuestra ilusión, creemos nos dará la experiencia necesaria).

Por supuesto, con el tiempo, vamos obteniendo placer (y mucho, de lo contrario no lo haríamos) de la acumulación de palas, picos, mapas y estrategias.

Nada distinto de los alquimistas que, olvidados ya de lo que buscaban, solo se dedicaban a competir por quien tenía las mejores bibliotecas de manuscritos esotéricos, y hasta ellos mismos postergaban (para siempre) la búsqueda, para escribir nuevos tratados sobre lo que nunca habían encontrado, y que hasta habían dejado de buscar (aunque sostenían, indignados ante quien lo dudara, que seguían en el proceso de búsqueda).

Este trágico proceso, lamentablemente, es real. Y, debo decirlo sin poder ser simpático, nos ocurre a todos, en mayor o menor medida.

Pero, tarde o temprano, aparece el momento crucial donde debemos, ya extenuados y con mucho tiempo invertido detrás, decidir si estamos aún en el Camino o derrapamos, sin darnos cuenta, a alguna de las banquinas…

Si tenemos suerte, un evento externo nos obliga a plantearnos esto.

Lo peor ocurre cuando las condiciones nos permiten seguir en este gran onanismo mental por años y años…

Mr.Market, en este momento nos obliga a pensar, a ser flexibles, a entender que siguiendo a la masa día a día vamos perdiendo dinero (ya sea en comisiones, en el mejor de los casos, o en cuantiosas pérdidas por comprar y/o vender en la dirección errónea).

Y que las listas, métodos, procesos, mapas, libros, seminarios, etc. solo son lo que son. Dedos que señalan la Luna (algunos, en realidad, dedos bastante torcidos). Pero, no son la Luna !

Queremos la Luna ?

O queremos el dedo ?

Yo tengo claro lo que quiero.

Nadie sacia su hambre con el Menú.

Ustedes sí ?

Enjoy.

Gustavo.

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